8M en Barcelona

Antes de hablar de como fue el Día de la Mujer en Barcelona, un poco de contexto de porqué conmemoramos o celebramos este día.

En marzo de 1911 más de 120 mujeres murieron atrapadas en un incendio del que no pudieron escapar. Todos los accesos a la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist en Nueva York estaban bloqueados para que no entraran los ladrones a robar la producción. Este es uno de los episodios más crueles de la lucha por los derechos de la mujer. Años antes, las mujeres ya luchaban por sus libertades: reducción de jornadas laborales eternas, mejores salarios, derecho al voto y a su desarrollo integral como personas.

En Nueva York murieron muchas mujeres
Así título el diario The New York Herald el incendio en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist en Nueva York

Años después, las mujeres seguimos luchando por nuestros derechos. Aunque los avances son innegables y por lo general positivos, ser mujer supone, en muchos casos, un factor de discriminación.

Creo que no importa si el origen del Día de la Mujer comenzó en la Gran Manzana o en Rusia. O si las mujeres que alzaban su voz eran socialistas o capitalistas. Lo cierto es que fue un movimiento de solidaridad, reivindicación y hermandad. Fue reconocido en 1975 por la ONU cuando el organismo decidió oficializar las reivindicaciones feministas a favor de la igualdad de condiciones.

Las mujeres, el sexo débil

Siempre he sido una persona estudiosa. Ahora escribiendo este artículo recuerdo etapas de mi educación que marcaron mi forma de pensar en la actualidad. Estudiando historia recuerdo leer que por años los hombres nos denominaron “el sexo débil” por tener un cerebro más pequeño. Esto según ellos, quería decir que nuestra inteligencia era menor. Además, sangrábamos (y sangramos). Por años fuimos consideradas impuras y asquerosas.

Estudiando el Código Penal venezolano leí que antes era legal que un hombre matara a su mujer por ser adultera. Recuerdo al profesor que no me dejó presentar un examen porque mis pantalones eran “demasiado cortos”. Recuerdo al que me puso la mano en la pierna y me preguntó “a dónde estaría dispuesta a llegar para no ir a reparación”. Un académico muy curioso denunciado por acoso sexual y echado de la universidad años más tarde.

El feminismo debe ser liberal

Por años se nos ha hecho pensar que somos inferiores, que no merecemos ser educadas, votar o trabajar en condiciones de igualdad. A su vez, las estadísticas demuestran que la situación sigue siendo desfavorable para nosotras. Sin embargo, creo que más que victimizarnos, desarrollar un odio hacia los hombres o hacia las mujeres que deciden quedarse en casa y no enfrentarse a la vida laboral, debemos aprender a vivir en libertad.

Exigir nuestros derechos sin juzgar a la que quiere taparse la cara con el hiyab o a la que va casi desnuda por la calle. A la que decide no tener hijos o a la que ya tiene tres. A la que usa maquillaje y a la que decide no depilarse las piernas más nunca. Es fundamental que entendamos que la lucha no es entre nosotras. Y aún así, tampoco se trata de luchar contra los hombres, sino contra un sistema que por años nos ha desvalorizado como personas.

Manifestación del Día de la Mujer en Barcelona

Hoy 8 de marzo hay movilizaciones en ámbito mundial para reivindicar los derechos de las mujeres. En España muchas mujeres no han ido a trabajar, pues se han unido a la segunda huelga general y laboral feminista convocada en el país. La del 8M. Este Día de la Mujer en Barcelona, muchas féminas han manifestado desde tempranas horas de la mañana. Y muchas otras se han apegado a la huelga: parar las 24 horas o parar dos horas durante la jornada laboral. El objetivo general de esta huelga es que las mujeres desaparezcan físicamente de todos los espacios que ocupan o de los que se considera a sí misma invisibilizada e infravalorada.

Como el año pasado he acudido a la manifestación feminista convocada en Barcelona. Más de 200.000 personas, según la Guardia Urbana, caminamos desde Plaza España hasta Plaza Catalunya por la Gran Vía. Varios kilómetros avanzando a paso lento y gritando consignas como Sense les dones no hi ha revolució («Sin las mujeres no hay revolución», en catalán). Tambores, pancartas y mucha diversidad. Hombres, mujeres, niños, niñas, viejos y hasta personas en sillas de ruedas. Todos unidos para apoyar los derechos de la mujer en su día. Mis razones para asistir: repudiar la violencia de género, el miedo a pasear libremente por la calle, las violaciones y los asesinatos cometidos por parte de hombres machistas.

He ido a la manifestación del 8M con un grupo de amigas de diferentes ideales políticos y sociales. Todas unidas y en respeto. Para mí, esa es la base para pedir la igualdad –y equidad– de nuestros derechos como mujeres. Aquí algunas fotos.

Día de la mujer en Barcelona
Imagen de una manifestante feminista en Barcelona
Grupo de amigas en la marcha del 8M en Barcelona
Un grupo de amigas con la pancarta «Girls just wanna have fundamental human rights»
Mensajes feministas en el Día de la Mujer en Barcelona
Uno de los mensajes más repetidos en la manifestación del 8M
Mujer marchando en el Día de la mujer en Barcelona
Una chica marcha con una pancarta del «no es no»
Mujer con peluca morada
Más mujeres manifestantes en la Plaza España de Barcelona
Día de la mujer en Barcelona
Una de las pancartas más repetidas durante la manifestación del 8M
Free the Nipple Barcelona
Manifestante con una pancarta del movimiento Free The Nipple
8M en BCN
Un mensaje en la manifestación feminista en Barcelona
Pancarta en contra de la violencia en el 8M en Barcelona
Cartel en denuncia a la inseguridad y asesinatos a mujeres en España

El feminismo debe ser libre, moderno e inclusivo, ¿no crees?