La flor o panot de Barcelona es un icono de la ciudad

En Barcelona hay más de 20 tipos de baldosas. Sin embargo, solo una se ha convertido en un símbolo de la ciudad. Se trata de una flor de cuatro pétalos, con relieve invertido, hecha de cemento, arena y agua. Esta recibe el nombre de “panot”, aunque todos la conocen como “la flor de Barcelona”. Hay unos que también le llamen “la rosa”. Lo cierto es que con su diseño minimalista, es uno de los souvenirs más populares de la ciudad. Se le puede ver en imanes para la nevera, llaveros, collares, bolsas e incluso tatuajes.

Por muchos años –y todavía– se creyó que la flor era una creación de Josep Puig i Cadafalch. Este arquitecto previamente había diseñado las flores de cuatro pétalos de la entrada de la Casa Ametller, ubicada en el Paseo de Gràcia. No obstante, y a pesar de la similitud de las flores, no hay pruebas de que esto sea cierto. Todo apunta a que la clave de su existencia está en el desarrollo del barrio L’Eixample.

La flor de Barcelona puso orden en la ciudad

A principios del siglo XX Barcelona era una ciudad llena de barro. Los vecinos pavimentaban las fachadas de sus casas con asfalto autorizado por el Ayuntamiento. Esto hacia que se acumulara tierra en las aceras. Era un problema tan caótico que la ciudad era apodada como “can Fanga” (casa de barro en catalán). Por esta razón, la Comisión del Ensanche aprobó homogeneizar las aceras y el Ayuntamiento organizó un concurso para suministrar los panots y pavimentar la ciudad. El premio fue para la Casa Escofet, empresa dedicada a los pavimentos de cerámica, en 1916.

Los medios satirizaban la situación de barro que había en la ciudad hasta que se creó la baldosa de la flor de Barcelona

Revistas como L’Esquella de la Torratxa satirizaban con viñetas sobre el barro acumulado en las calles de Barcelona

Aunque la flor de Barcelona sea la baldosa más querida y conocida, la empresa propuso cuatro panots más que también fueron aprobados y en la actualidad están por toda Barcelona. Estos son una calavera, círculos concéntricos, cuatro pastillas (el más extendido en la ciudad) y el de cuatro pastillas con cuatro círculos. Todos son de 20×20 cm y 4 cm de grosor.

Tipos de baldosas o panots en Barcelona
Baldosas de Barcelona creadas por la Casa Escofet para el concurso

Símbolo de la ruta del modernismo

La flor ha proliferado tanto en Barcelona que cuando en los años 90 se planteó reducir su uso debido a criterios de mantenimiento, los barceloneses se quejaron. El panot de flor no solo se había extendido en L’Eixample sino que había llegado a otros barrios de la ciudad. Con los años se convirtió en el símbolo que marca “la Ruta del Modernismo”, un itinerario para conocer importantes edificios modernistas catalanes como la Sagrada Familia, la Casa Batlló, la Casa Vicens o la Casa Milá.